PONTINAS Y NÁPOLES

  • 21 – 27 de julio:     Olbia – Nápoles
  • 28 – 3 de agosto:   Nápoles – Olbia

En este viaje dejaremos atrás la Costa Esmeralda para adentrarnos en territorios que ya eran destinos turísticos desde la época Romana. Nápoles como centro neurálgico de un área que tuvo un gran esplendor y que decalló al terminar la época imperial, hacia el siglo V.

Pero antes de llegar pasaremos por el archipiélago de las Islas Pontinas, que fueron lugar de destierro como por ejemplo de la única hija biológica del emperador Augusto, por adúltera.

Islas pequeñas, deshabitadas y llenas de encanto donde sus aguas son de una claridad exhuberante, probablemente por el poco sedimento presente.

También intentaremos visitar Amalfi y su costa, declarada como Patrimonio de la Humanidad, y que durante los siglos X y XI fue una de las cuatro Repúblicas marítimas que dominaron el comercio marítimo en el mar Mediterráneo

PLAN DE VIAJE

21 – 27 Julio    OLBIA – NÁPOLES

Sábado 21 de julio

Transfer por avión en Vueling Barcelona – Olbia o Ferry Grimaldi Bcn – Puerto Torres

Nuestro barco Jaleo ya partió de Barcelona el 14 de julio. Por tanto se embarcará en el puerto de Olbia (Cerdeña) sobre las 14:00 y tras acomodarnos en el barco y realizar las primeras compras, zarparemos para pegarnos el primer bañito en las aguas cristalinas que nos ofrece la Costa Esmeralda y prepararnos para navegar las 150 millas náuticas que nos depara de Palmarola en las Islas Pontinas.

Domingo 22 y Lunes 23

En Palmarola descansaremos y nos acercaremos a su hermana mayor Ponza donde además de disfrutar de su encanto podremos bucear y descubrir sus tesoros.

Martes 24

La Isla Ventotene nos aparecerá en el camino en nuestra próxima travesía, ésta ya más cortita y de noche que el tiempo apremia, hasta la península itálica, que nos dará la bienvenida en su memorable Costa Amalfitana. Amalfi, Positano y Capri nos esperan!

Miercoles 25

Este día bajaremos a tierra y lo dedicaremos a recorrer las calles de Sorrento y las ruinas de la antigua Pompeya desde donde podremos admirar el gran volcán que la inmortalizó, el Vesuvio.

Jueves 26

Por la mañana rodearemos la Isla de Ischia y su castillo aragonés y nos daremos los últimos chapuzones

Y por la tarde hacia nuestro soñado destino: Nápoles donde disfrutaremos la última noche comiéndonos las mejores pizzas del mundo.

Viernes 27

Visitar Nápoles y desembarque…

 

28 Julio – 3 Agosto      NÁPOLES – OLBIA

Sábado 28

Transfer avión Bcn – Nápoles

Embarque y conocer Nápoles

Domingo 29

Costa Amalfitana, Capri, Sorrento noche.

Lunes 30

Visitar Sorrento y Pompeia, noche en Ischia

Martes 31

Ischia y travesía de noche hasta Pontinas

Miercoles 1

Ponza y Palmarola

Jueves 2

Travesía

Viernes 3

Olbia

NÁPOLES:

Nápoles es una de las ciudades más antiguas de Europa, cuyo tejido urbano contemporáneo conserva los elementos de su larga historia rica en eventos. El diseño de sus calles, la riqueza de sus edificios históricos que datan de muchos períodos y su ubicación en la bahía de Nápoles le otorgan un valor universal sin precedentes que ha tenido una profunda influencia en gran parte de Europa y más allá. Visitar el centro histórico de Nápoles significa atravesar veinte siglos de historia: el Castel Nuovo y su arco de triunfo en el puerto, la Cartuja de San Martino en las laderas de la colina Vomero, y la Villa Floridiana en su frontera. Toda esta variedad y riqueza artistica, historica, cultural y gastronomica, hizo que la UNESCO declarara parte de su centro histórico como Patrimonio de la Humanidad. Aprovecharemos también para probar la mejor pizza del mundo y disfrutar de la excelente gastronomía napolitana!

ISLA DE ISCHIA:

Ischia es la Mayor de las tres islas situadas frente a la costa de Nápoles. Eclipsada injustamente por su vecina Capri, la isla de Ischia es uno de los tesoros turísticos mejor guardados por los italianos. Ubicada en el Mar Tirreno y a tan sólo 30 km de Nápoles, Ischia es una isla de origen volcánico que se ha convertido en los últimos años en uno de los mayores centros termales del Mediterráneo. Isquia Ponte es el evocador casco histórico característico por sus callejuelas y tiendas antiguas, mientras que Isquia Porto es un pequeño pueblo de pescadores. El Castillo Aragonés, de Isquia Ponte, es el monumento más visitado de toda la isla, fue construido por el tirano Hierón de Siracusa en el 474 a.C. Una vez que se ha alcanzado la cúspide de la montaña, no hay que perderse la Catedral de la Asunción que fue el telón, en 1509, de las fastuosas bodas de Fernándo de Ávalos y Victoria Colonna, con la cripta que custodia los frescos de Giotto.

POMPEYA:

Existe un único lugar en el mundo donde se puede revivir la cotidianidad de la antigua Roma: Pompeya, la ciudad enterrada por las erupciones del Vesubio hace más de dos mil años. El tiempo parece haberse detenido permitiendo a los visitantes viajar al pasado, a traves de las ruinas de la antigua ciudad. Al ocurrir la tragedia, Pompeya era una ciudad romana en pleno apogeo, y hoy constituye un espacio que conserva como pocos los vestigios del pasado.

CAPRI:

La última isla que hay que visitar en este viaje por el golfo de Nápoles es Capri, residencia veraniega anhelada desde tiempos antiguos y tierra de poetas, escritores y personajes legendarios.La celebérrima Piazzetta de Capri es el clásico punto de partida para visitar la isla. Todo aquí es sugerente: desde los espectaculares Jardines de Augusto de los años treinta hasta la Cartuja de Santiago pasando por las maravillosas villas floridas, como Villa Jovis, famosa residencia del emperador Tiberio, que domina todo el Golfo de Nápoles, la Costa Amalfitana y el puerto de Marina Grande. Para aquellos que buscan un mar limpio y cristalino, la famosa Grotta Azzurra de Anacapri es una meta imprescindible, así como los Faraglioni, tres puntas sumergidas en el mar que han resistido a la erosión de la costa y que crean un espectacular efecto escenográfico y paisajístico.

SORRENTO:

Una franja de tierra que se extiende hacia Capri, al sur del golfo de Nápoles. Una sucesión de acantilados que se precipitan en el mar y de pequeñas bahías solitarias que se asoman a un mar azul lleno de belleza. Así es la costa sorrentina, una costa abrupta en la que destacan las terrazas naturales escalonadas hacia el mar en las que se cultivan naranjos, vides, olivos y sobre todo limones que, en primavera, desprenden un embriagador perfume de flores y con cuyos frutos se elabora el famoso limoncello. El hombre se ha sentido siempre fascinado por este lugar, desde la Antigüedad: los griegos pensaban que este mar estaba habitado por sirenas (según la leyenda, la antigua Surrentum nace en un lugar sagrado de culto de estas criaturas); los romanos construyeron aquí espléndidas villas, calles, terrazas y baños termales, de los cuales hoy se pueden admirar los restos, especialmente en Sorrento.

ISLAS PONTINAS:

Se trata de seis islas: Gavi, Zannone, Palmarola, Ventotene, Santo Stefano y la mayor de todas ellas, Ponza, que da nombre a todo el archipiélago.

PONZA:

La isla más importante es Ponza, tan sólo ocho kilómetros cuadrados en los que se concentran playas rocosas y de arena, arcos naturales, farallones, un mar transparente y románticas calas donde amarrar en medio de un paisaje magnífico de rocas y colinas. También el pueblecito, con sus rincones y callejuelas, sus talleres de artesanía y sus numerosos locales típicos suponen una gran oferta para la tarde y la noche; destacan sus casas de techos abovedados y las sencillas fachadas pintadas de colores pastel que se asoman al puerto.
playa del Frontone, donde muchos se dirigen en barca para tomar el famoso “aperitivo”.

Además de las playas, las Islas de Ponza ofrecen un magnífico espectáculo marino, muy apreciado por los submarinistas. Destaca el istmo sumergido que une Ponza con Zannone. Por no hablar de los fondos marinos que custodian antiguos tesoros: desde las naves romanas hasta los restos de piróscafos hundidos durante la última guerra mundial.

VENTOTENE:

Ventotene es una pequeña joya, pocas casas todas en torno al puerto y una antigua historia como lugar fronterizo que parte de las familias imperiales romanas hasta los opositores del fascismo que aquí instituyeron las bases de nuestra moderna idea de Europa.

POSITANO:

Positano es un lugar vacacional desde la época del imperio romano, con sus casas blancas que descienden hacia el mar, surgidas en torno a la iglesia de Santa María Asunta, también esta con la cúpula de mayólica. Son típicas las calles repletas de tiendas de artesanía donde se pueden adquirir productos locales y las numerosas escaleras que, desde lo alto del pueblo, conducen hasta la parte baja, a la playa. Entre las principales playas hay que destacar la Playa Grande o la de Fornillo, ambas accesibles a pie; la Porta, Arienzo y San Pedro Laurito, todas ellas accesibles principalmente por mar.

AMALFI:

Asomada al mar Tirreno, la Costa Amalfitana aparece como un balcón suspendido entre el mar azul cobalto y las pendientes de los Montes Lattari, en una sucesión de valles y promontorios salpicados de calas, playas y terrazas cultivadas de cítricos, vides y olivos. Entre los lugares más famosos se encuentra Amalfi, la localidad fundada en el siglo IV a.C. que da nombre a la costa. Antigua República Marítima, Amalfi tuvo durante mucho tiempo el monopolio del comercio del mar Tirreno, exportando los productos italianos (madera, hierro, armas, vino y fruta) a los mercados orientales y adquiriendo, en cambio, especias, perfumes, perlas, joyas, tejidos y alfombras que comercializar en occidente. La disposición de las casas es de influencia oriental y recuerda los zocos, con grupos de casas muy juntas y adosadas a las escarpadas pendientes, unidas por callejuelas laberínticas y escaleras. En Amalfi nace y se desarrolla la característica arquitectura árabe-siciliana, siendo un perfecto ejemplo la Catedral de San Andrés Apóstol. Reconstruida en estilo barroco en el siglo XVIII, con la maravillosa escalinata y su encantador claustro, llamado el Claustro del Paraíso. La catedral es uno de los monumentos más visitados de la costa.

PALMAROLA:

También Palmarola es una reserva natural, la isla, gracias a lo espectacular de su paisaje natural y a su costa, es considerada una de las más bellas del mundo. Una particularidad de la isla son las casas excavadas en la roca, las únicas construcciones aquí presentes a parte de un pequeño restaurante situado en la playa.

650€.

Incluye: patrón, estancia en barco y navegación, embarcación auxiliar y seguros. No incluye: transfer (aviones o feries), amarres en islas, comida, gas-oil, limpieza final. Gasto total aprox. por semana 120€ + 80€ trayecto transfer.

EL JALEO, COMFORT Y VELOCIDAD

Velero de crucero-regata de los astilleros Beneteau, modelo First 47.7´, diseñado por el constructor Bruce Farr y botado en el año 2000.

Avalado por un palmarés de exitos cosechados bajo el sponsor de “Estrella Damm”, continua marcando la diferencia en las regatas de altura hoy en día.

Con sus 14,5 metros de eslora por 4,65 metros de manga y un motor Volvo TMD22 de 80CV garantiza una velocidad de crucero de 7 Knt. Tiene radar y Ais

Ofrece navegación para 12 personas de día o 10 pernoctando.